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Buenos Aires es la ciudad más transitada de toda la Argentina, por sus calles, rutas, avenidas y autopistas pasan mares de transportes públicos y privados. Para viajar dentro de la ciudad, existe un sistema de transporte que nos permite múltiples opciones.

Las seis líneas de subtes (subterráneos) comunican a la ciudad permitiéndonos movilizarnos de una punta a la otra en tan solos unos minutos. Las más de cien líneas de colectivos (ómnibus o autobuses) nos dirigen hacia todos los barrios y zonas limítrofes. Finalmente las 7 lineas de trenes (ferrocarriles) realizan los trayectos más largos en menos tiempo, además de cumplir un estricto cronograma que no se puede retrasar más de un minuto.

Los subtes, colectivos y trenes son los medios más comunes de transporte, liberando en horas pico las calles de trafico. Los boletos de estos no suelen superar lo 2 pesos, siendo la alternativa más económica a los peajes (superando los 4 pesos) y estacionamientos (avanzando hasta los 6 u 8 pesos por hora).

Otro medio muy usado en la ciudad son los taxis, aquellos autos que se caracterizan por estar pintados de negro y amarillo o los remises, un servicio similar, pero que es necesario ir hasta la central o llamar por teléfono. Estos superan bastante el precio de los demás transportes, pero ofrecen un viaje personal y más seguro. Los taxis, remises y combis (utilitarios equipados para llevar pasajeros) suelen ser la solución si te encuentras perdido o llegas tarde a algún lado, pero suelen ser una pesadilla cuando hay mucho trafico en las principales arterias de Buenos Aires.